A menos de tres meses de la explosión en el polo industrial de Carlos Spegazzini, otro episodio que pudo haber terminado en una tragedia mantiene en alerta a las fuerzas federales y a la Justicia. Durante el mediodÃa del último viernes, un cabo de GendarmerÃa Nacional frustró lo que ahora se investiga como un posible intento de atentado en la zona de los Bosques de Ezeiza.
En el Parque Nacional, ubicado al costado del rÃo Matanza Riachuelo, fueron halladas granadas de guerra y elementos incendiarios, como bombas molotov, colocados directamente sobre un gasoducto de alta presión de la empresa Metrogas.
El hecho ocurrió cerca de las 13, cuando dos cabos de GendarmerÃa hacÃan actividad fÃsica por las ciclovÃas internas del Parque Nacional Ezeiza. En ese contexto, los efectivos vieron una moto Honda Tornado 250 cc negra, encendida y sin ocupantes. A pocos metros, dos hombres se sorprendieron al notar la llegada del personal.
Según consta en el parte oficial, uno de los sospechosos sacó un arma de la cintura, apuntó directamente contra los gendarmes y disparó dos veces. Ninguna bala impactó, ya que los uniformados lograron tirarse cuerpo a tierra, aunque sufrieron heridas leves. Tras los disparos, ambos motociclistas escaparon a toda velocidad y hasta el momento permanecen prófugos.
Lo más grave se descubrió segundos después. A unos cinco metros del lugar donde estaban los agresores, los gendarmes observaron dos granadas de fragmentación tipo FMK2 de uso militar, con el seguro colocado, apoyadas sobre un conducto de cañerÃa amarilla señalizada como “gas de alta presiónâ€. Junto a ellas, habÃa dos botellas plásticas que contenÃan un lÃquido inflamable.
La escena activó de inmediato un protocolo de máxima seguridad. Se dio aviso al 911, se montó un perÃmetro de resguardo y se convocó a personal especializado en explosivos. Intervinieron brigadas cientÃficas, Bomberos de la PolicÃa Federal Argentina, PolicÃa CientÃfica y la División Explosivos de la PFA, mientras que la PolicÃa Bonaerense colaboró en las primeras diligencias y rastrillajes.
Durante el operativo se hallaron además dos vainas servidas, que fueron preservadas para pericias balÃsticas. La zona quedó completamente acordonada durante varias horas.
Por tratarse de un parque nacional y, sobre todo, de un posible ataque a infraestructura estratégica, la causa quedó en manos del Juzgado Federal N°2 de Lomas de Zamora, a cargo de Luis Armella.
Los investigadores analizan las cámaras de seguridad de la zona y los accesos al predio para reconstruir el recorrido de los sospechosos. Al cierre de esta nota, no hay detenidos, según confirmó la PolicÃa Federal.
¿Qué magnitud podrÃa haber tenido la explosión?
Explicaron que un gasoducto de alta presión, como el que atraviesa esa zona de Ezeiza, a la que le corresponde la Transportadora de Gas del Sur S.A., transporta grandes volúmenes de gas natural comprimido. Allà se ubica una planta de medición y regulación de presión, que conecta el gasoducto con Cañuelas.
Una explosión provocada por un artefacto militar o por una combinación de explosivos podrÃa haber generado una “deflagración de gran alcanceâ€, con una onda expansiva capaz de provocar incendios secundarios, daños estructurales severos y riesgo extremo para cualquier persona que se encontrara en el radio.
Una detonación de ese tipo podrÃa haber afectado el suministro de gas a zonas del Ãrea Metropolitana, con consecuencias económicas y operativas significativas. Todo esto es analizado en potencial, ya que los explosivos no llegaron a activarse y continúan las pericias técnicas para determinar con precisión el riesgo real que existió.
El episodio reavivó las alarmas por un hecho ocurrido apenas semanas antes. El 2 de enero, un incendio de gran magnitud se desató en la zona de los Bosques de Ezeiza, muy cerca de un predio universitario privado y a pocos kilómetros del Aeropuerto Internacional de Ezeiza.
Las llamas comenzaron pasadas las 21 y obligaron a trabajar a cinco dotaciones de bomberos durante varias horas. Si bien el fuego fue contenido y no se registraron vÃctimas ni daños materiales, el origen del incendio nunca fue esclarecido. Ocurrió en un sector de pastizales en cercanÃas de Tristán Suárez, en un contexto de altas temperaturas y sequedad ambiental, aunque no hubo fenómenos climáticos extremos ese dÃa.
Si bien no existe, por ahora, una conexión probada entre ambos episodios, los investigadores no descartan ninguna lÃnea y analizan si el incendio pudo haber funcionado como una prueba, distracción o antecedente relevante en una zona que alberga infraestructura sensible.
Mientras continúan las pericias quÃmicas, balÃsticas y de rastros, la Justicia intenta determinar quiénes fueron los dos hombres armados, cómo llegaron al lugar, si actuaron solos o como parte de una estructura más amplia y cuál era el objetivo final del plan. Por ahora, el expediente avanza bajo estricta reserva.